Tu lluvia
Te vi mientras volabas entre la lluvia, tu impermeable parecía capa de cuentos
pero en realidad era yo la mentira que inventaba miradas
y buscaba un poco de tus ojos para fantasear
y correr a tu lado, de tu mano húmeda y fría,
sobre las veredas rebalsadas, caudalosas en días como esos.
Tu perfil deslumbraba de dureza, intacto por el viento.
Era imposible no reconocerte entre toda la gente que caminaba por inercia,
mientras el agua los empapaba y se camuflaban bajo sus propios asuntos.
Bajaste hacia el metro, lo odiaba en invierno,
con esa humedad aglomerada en personas y vapores de ciudad bajo tierra.
Si no hubiese sido por ti, aún lo seguiría evitando.
Pero te seguí.
Maniobré mis pasos por las resbalosas escaleras y mis tacos se deslizaban
como las gotas que corrían sobre tu pelo, tu frente, mejilla.
Rompí uno, pero no me detuve.
Alcanzé a subir justo, y allí estabas sentado.
Tú, con tu cara de melancolía, absorto en lo que te afligía.
Y yo, a tu lado con ganas de despertar lo profundo de tu tranqulidad,que ya iba saliendo de su estado de coma,
gracias a la agitacion de tarde invernal lluviosa, que todabía mi cuerpo exhalaba.
Quise hablar.
- ¡Cómo llueve allá afuera!-
Pude ver la cascada de tristeza en tu mirada y envolverme con tu voz en la tormenta que eras.
- No más que aquí dentro- dijiste.
Desde entonces, lluevo siempre contigo.

2 Comments:
oh...mi Frann...oh!mi Frann!!! :D
Pues es hermoso...
diste en el clavo con este. =*
Habrá que hacer una recopilación de los más terribles aguaceros del alma, para entender medianamente las caras de melancolí que rondan por las calles.
Post a Comment
<< Home